- Foto Cortesía de: Un Dude Más

7 años sin título y un Centenario vacío para Toluca

El club escarlata sigue sin darle el gusto a su afición y su año de Centenario no fue la excepción

Toluca, uno de los equipos más ganadores en México, y el más ganador en torneos cortos, ha vivido épocas grises en su institución. El cuadro escarlata, no ha ganado ningún título desde el torneo Bicentenario 2010 y es algo que molesta a la afición. Tras la llegada de la décima estrella, el club tuvo sus peores temporadas en años, Sergio Lugo, Eugui y Graniolatti marcaron una época negra tras la salida de José Manuel De la Torre. El regreso de Enrique Meza al banquillo trajo consigo una nueva final, pero, terminó mal tras la victoria de Tijuana en el Nemesio Diez. Se regresó a Libertadores donde pese a las victorias ante Boca Jrs, el club choricero no calificó y produjo la salida de Enrique Meza de la dirección técnica. Con esto llego la idea de la directiva de desgastar a los ídolos de la afición, y así, José Saturnino Cardozo dijo presente para ocupar el puesto.

Pese a su poca experiencia, Cardozo marcó buenas temporadas en cuanto a números, pero en épocas de definición, El Príncipe Guaraní nunca logró dar el paso que faltaba para llegar a una final y pese a su manera enérgica de dirigir, parecía que esa energía se caía en las etapas importantes. Tras 3 años en el puesto, el paraguayo renunció en el Clausura 2016, tras la eliminación en Liga y en Libertadores y dio paso a la llegada de otro ídolo de Toluca, Hernán Cristante. 1 año y medio en el puesto y pese a ser el 3er mejor equipo en la Liga, solo abajo de Tigres y Monterrey, no ha enamorado a la afición, ni por jugadores, ni por juego, ni por títulos. Lo peor para Cristante fue que no solo le tocó dirigir a un equipo con una afición exigente, si no que le tocó el año del Centenario. Su saldo en el año del centenario fue, un estadio renovado, 1 eliminación en semifinales, 1 en cuartos de final y 2 en octavos de final de Copa MX. Y por si fuera poco, un partido de pocas emociones para festejar el Centenario. El juego ha sido falto de ideas, un desdibujado 4-2-3-1 sin profundidad y con chispazos de suerte. Refuerzos que no fueron suficiente para ganar en etapas importantes, suspensiones de jugadores clave, lesiones, arranques de la afición en contra de jugadores, un verdadero TEATRO, lo que armó Toluca para su Centenario.

 
La realidad es que no podemos darle toda la culpa a Cristante, pese a su falta de experiencia en el banquillo, el argentino dio grandes números que ocultaron la realidad de su equipo, es de las plantillas más baratas de la Liga MX. Un equipo con poco jugo que sacarle como en algún momento expresó, y cuando tu directiva no te apoya, ¿Como sacar las papas del fuego? Refuerzos que no pedías, otros que se iban a última hora, o que llegaban en la fecha 5, jugadores que ya tenías apalabrados y que al final te los cortaba tu directiva. 


Y es que Toluca ha vivido 7 años de mediocridad como institución, porque al final de todo el cuadro escarlata es el 3er máximo ganador del fútbol mexicano, y 1 final de Liga habla de lo mal dirigido que está el club desde arriba, se dirá que los números protegen al equipo, pero de que nos sirve ser los 3eros en puntos durante todo el año del Centenario si ni si quiera aparecimos en alguna final. No es solo pedir una reestructuración de plantilla, es un cambio de manejo de la institución, no buscar ídolos para puestos importantes, sin ofender a Cristante y ahora a Sinha, si no que buscar gente preparada para la búsqueda, contratación y dirigencia de jugadores. Que sepan que esta institución ha forjado una historia en base al trabajo y honestidad de cada dirigente, saber qué significa portar y trabajar para este escudo. No es el grano de arena el problema, es toda la playa. 


Ahora la llegada de Quiñones, Reyna y López da mucho de qué hablar, y desgraciadamente no por el tema futbolístico, si no lo extracancha, jugadores problemáticos que en realidad no deberían ser buscados por una institución tan respetada como esta. Jugadores corridos, separados y olvidados por sus equipos por sus formas de actuar fuera de donde trabajan. Esperemos que realmente se una apuesta a favor de Toluca, porqué si sucede algo más, algo que perjudique al club, aquí si, no debe haber perdón en ninguna de las partes involucradas, y espero que me callen pero, va a ser un semestre pesado para Toluca.


Pero apesar de todo lo malo en el año donde se festejó el Centenario, no todo es malo, y es que la afición fue lo mejor del club en esta fiesta, y hablo de la afición que estuvo en el Estadio y alentó, de los que no viven en Toluca pero alentaron con todo el corazón desde su lugar de origen, quienes hicieron reventar el estadio en partidos de alto impacto y que crearon costumbres, que jamás se borraran de la memoria de los escarlatas, un aplauso para ese jugador #12 que apoyó, exigió y alentó durante un año difícil pero de fiesta para el Club Deportivo Toluca. Altibajos sucedieron este año, ahora llega el 2018 y el deseo de la afición seguirá siendo levantar un título, y que el balón ruede a nuestro favor.