- Foto Cortesía de: ('AS Colombia',)

Agustín Julio reveló la razón por la que se fue al Junior en el 2000, lo amenazaron hinchas de Millonarios

El exjugador explicó por qué se dio su salida de Santa Fe

 

Agustín Julio ha sido un personaje importante en la historia de Independiente Santa Fe. El actual gerente deportivo del equipo cardenal, es bien conocido por parte de los hinchas quienes lo consideran como un ídolo, y que lo catalogan como uno de los mejores arqueros que han pasado por el equipo bogotano. 

 

Este guardameta cartagenero debutó en el cuadro rojiblanco en 1995 y en su primera etapa dentro del club capitalino estuvo hasta 1999, y cuando se había consolidado como uno de los futbolistas más estables del país, para sorpresa de muchos aficionados, Julio decidió partir al Junior de Barranquilla. Dos décadas después, el portero confesó la razón por la que se alejó del ‘equipo de sus amores’.

 

En una entrevista vía Instagram para la cuenta oficial del ‘león bogotano’, este exfutbolista se remontó a aquella época y recordó que para ese entonces, Santa Fe tenía un equipo filial en la B que era “El Cóndor”, al cual acompañó un día a un partido en la finca de Millonarios, al norte de Bogotá. Durante el encuentro futbolístico, se vivieron momentos tensos con algunos hinchas azules que presenciaban el cotejo. 

 

Agustín dijo en el diálogo que “después de eso empezaron a llegar panfletos a mi casa, diciendo que me iban a matar. Por eso me fui a jugar con Junior”. Para fortuna de los aficionados cardenales, el arquero volvió en 2001, aunque partió a tierras ‘paisas’ para luego tener su tercera llegada al ‘expreso rojo’ de 2003 a 2004; luego fue a jugar con Deportes Tolima y en 2008 regresó a Santa Fe en el que tuvo su retiro como jugador tiempo después. 

 

En la entrevista, el directivo cardenal dijo que los aficionados de Millonarios siguen lanzándole insultos, pero que intenta tomarlo de la mejor manera puesto que es consciente de la rivalidad entre las hinchadas de ambos clubes. “Me siguen insultando. Pero como no se les puede decir nada, me toca tirarles besitos para que no digan que los estoy humillando”, concluyó.