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¿Cómo se prepara la verdeamarela?

Brasil quiere volver a ser Brasil

El Pentacampeón del mundo esta ad portas de enfrentar un nuevo reto mundial y conforme pasan los años, se hace más lejana la espera de un nuevo título mundial para los brasileños, que ven como el 2002 queda cada vez más lejano. Sin embargo, este año parece ser diferente, este año la selección tiene un nivel diferente y la ilusión es grande.

La realidad de la selección brasileña en el 2006, 2010 y 2014 donde eran anfitriones era bastante diferente a la actual, la verdeamarela tenía un nivel bastante discutido tanto por propios como por extraños y el recuerdo de una selección totalmente ganadora que se fue desmantelando después del mundial asiático del 2002, era un reto difícil de superar, que hasta el 2014 parecía una utopía.

Pero cuando más oscura era la noche para Brasil, que el amanecer llegó y de una manera muy trascendental, la federación brasileña de futbol nombró a Tite como entrenador y desde ese momento los resultados y sobretodo el juego tuvo un cambio de 180 grados.

Además del técnico, el relevo generacional llego en el momento justo y jugadores como Gabriel Jesus o Coutinho, explotaron y tanto su rendimiento como su importancia se elevaron drásticamente, por lo que le permitió al técnico tener variantes en ataque.

Por otro lado, hacerle entender a todos los jugadores que la importancia de atacar bien, radicaba en el juego colectivo, pero también era de gran relevancia el defender bien, donde todos los jugadores aporten a recuperar el balón y asimismo puedan llegar rápido al ataque y ser efectivos, está serie de cosas y conceptos le dieron a Brasil un rendimiento superlativo logrando así, conseguir un cupo para Rusia 2018 con gran claridad y superioridad frente a las otras selecciones latinoamericanas, lo que no es sencillo de lograr.

Sin lugar a dudas, un párrafo aparte merece la relevancia que tiene Neymar tanto fuera como dentro de la cancha, el gran capitán de la selecao es el emblema y el jugador distinto dentro de una constelación de estrellas y a diferencia de Dunga, Tite entendió que al crack le debían dar libertad en el campo para moverse y hacer lo que mejor sabe, regatear y desequilibrar. El jugador muestra un nivel excepcional y con él en el campo la selección suramericana da un salto de calidad que los convierte en serios candidatos para conseguir la sexta Copa Mundo.

La gran duda se concentra en saber si el nivel mostrado en los dos últimos años se mantendrá en Rusia 2018 y podrá concretar el tan anhelado sueño de la selección más campeona del mundo. Depende de Tite, depende de los 22 jugadores convocados, del apoyo de la gente y de Neymar, el balón esta en los pies brasileños y el arco está frente a ellos.

En julio sabremos si suramerica logró conquistar Europa una vez más de la mano de la selección menos latina del continente hispano.

 

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