- Foto Cortesía de: fichajes.net

Donnarumma y yo

A dias de cumplir mis 18 años, me pareció muy interesante comparar mi vida con la del crack del Milán

En estos días me enteré que el portero italiano del Milán, Gianluigi Donnarumma y yo, tenemos prácticamente la misma edad. Él acaba de cumplir 18 años este fin de semana, yo lo haré exactamente dentro de un mes. A partir de ahí, intenté hacerme a la idea de que, aquel muchacho en Italia, que es titular en uno de los equipos más grandes del mundo, ha vivido la misma cantidad de tiempo que yo, al otro lado del océano. Fue muy, muy complicado para mi comprender esto, pero después de varias horas dando vueltas en mi cama, llegué a tres grandes conclusiones, que hoy, quiero compartir con usted, querido lector.

1. Lo primero que concluí y desde donde coloqué el punto de partida de mi disertación, es la premisa de no deprimirme. Sí, porque al pensar en que, mientras Donnaruma se encuentra entrenando al lado de estrellas del calibre de Carlos Bacca, yo estoy en mi casa, terminando los últimos trabajos para mañana, madrugar y entregar en la Universidad, es inevitable no desanimarse si quiera un poco. Pero justamente para no caer en la nostalgia de comparar la vida de otros, con mi realidad, decidí convencerme de lo feliz que soy estudiando lo que me apasiona y así poder seguir con el análisis

2. Dejando así de lado cualquier clase de inútil comparación, lo siguiente es admitir algo obvio: Donnarumma en un CRACK. Con mayúsculas y todo, porque tener tan corta edad y alcanzar lo que ha alcanzado en un mundo tan supremamente competitivo como lo es el de la pelota, se reserva para muy pocos. Solo hace falta echar un vistazo a las estadísticas de los jóvenes entre los 15-17 años de las escuelas de formación, que se van quedando durante el camino hacía el profesionalismo, para dimensionar lo difícil que es, no solo llegar a jugar fútbol profesional, sino hacerlo en un equipo de la grandeza del Milán.

3. Como última conclusión, llega lo más importante que creo debe reflexionarse del cumpleaños de Donnarumma y su cortisíma edad. Y es que si bien, como dijimos antes, el mérito de este muchacho es enorme, se está cayendo constantemente en el error de olvidar cuántos sacrificios realizó para llegar a donde está e ignorar justamente, su edad y el contexto que lo debe rodear a causa de esta. Porque aunque es obvio que Donnarumma no es un muchacho cualquiera, hay cosas que son inertes a la naturaleza del ser humano y es perfectamente entendible que él, como cualquier muchacho con 18 años, lidie con situaciones académicas, familiares e incluso amorosas, que de ninguna manera desaparecerán por el simple hecho de ser arquero profesional. Es difícil, pero hay que ser capaces de entender que mientras esté atajando en un partido de la Champions League, es posible que Donnarumma también piense en lo difícil que será el examen de matemáticas que tiene el próximo lunes, o en como conseguir conquistar a la chica que tanto le gusta. Es posible y es real, es la vida. 

Espero que después de leer esta columna, usted vea de una manera distinta a Donnarumma el próximo partido que ataje. Ya sabe que es un muchacho con 18 años, que es un crack, pero que eso no lo absuelve de las situaciones “normales” que cualquier joven de esa edad experimenta. 

 

PD: Recuerde que tengo la misma edad que Donnarumma.

 

@horrorfosforo

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