- Foto Cortesía de: Real Madrid

El árbitro que asumió su error en una de las finales de Champions que ganó el Real Madrid

El club rival respondió con ironía la confesión

No son fáciles de olvidar las finales perdidas, menos cuando se esfumaron frente al rival del derbi de tu ciudad. La Champions League de la temporada 2015-2016 proclamó al Real Madridcomo gran campeón, pasando por encima de un Atlético esperanzado en levantar su primer título de Liga de Campeones.

La Orejona número 11 del Real Madrid se disputó en el estadio San Siro de Milán, Italia, y borró todas las ilusiones del Atléti del Cholo Simeone de coronarse campeón por primera vez de la Champions, pero además del resultado, lo que no se olvida es una polémica jugada que dejó en duda si uno de los tantos del cuadro merengue fue marcado en posición adelantada,algo que ya quedó claro desde el mismo juez que lo dirigió.

Mark Clattenburg, el árbitro de aquella final en el Estadio Giuseppe Meazza, confesó su error en entrevista con el Daily Mail de Inglaterra.El central del partido aceptó que el gol al minuto 15, marcado por Sergio Ramos, sí estaba en fuera de lugar, como para muchos fue durante el encuentro y después de él.

“En esa final el Real Madrid se puso 1-0 en la primera parte, pero el gol fue en fuera de juego por muy poco. Nos dimos cuenta en el descanso. Era una acción difícil y mi asistente falló", comentó Clattenburg.

No obstante, confesó que durante el partido intentó resarcir el error y, gracias a Pepe y su juego agresivo, le pitó un penal a favor de los Colchoneros, algo con lo que el entonces defensa del Real Madrid no estuvo de acuerdo, pero aceptó al escuchar que el primer tanto de su equipo había sido en fuera de juego.

"Pepe hizo una falta sobre Fernando Torres. Estaba furioso y me dijo en perfecto inglés: ‘Eso no es penalti nunca, Mark’, le dije: "Su primer gol no debería haber subido al marcador", y se calló. La gente pensará que es raro, porque dos errores no hacen un acierto. Los árbitros no pensamos así, pero los jugadores sí. Sabía que si le decía eso aceptaría la situación. No era nada divertido arbitrarle, tenías que estar vigilando constantemente", confesó.

Al final el partido terminó 1-1, los cobros desde el punto penal definieron al campeón de la Champions esa temporada y, para tristeza de los rojiblancos, la Casa Blanca se hizo con tu Orejona número 11.