- Foto Cortesía de: marca.com

El autor del gol más rápido en un Mundial hoy es conductor de Uber

El futbolista que mantiene este particular récord ahora recorre las calles de Washington

Hakan Sukur, ex-futbolista turco, es recordado en el tiempo por mantener el récord de anotar el gol más rápido en la historia de los mundiales de fútbol de Selecciones Absolutas, en la Copa del Mundo celebrada entre Japón y Corea del Sur en 2002; esto se dio en el partido en el que Turquía se enfrentó al local Corea del Sur, en búsqueda de la medalla de bronce, compromiso que tras el pitazo del árbitro ya dio la ventaja para los visitantes, pues bastaron 11 segundos para que Sukur abriera el marcador del encuentro. El turco, robó el balón en la zona defensiva de los rivales y así logró su anotación. El compromiso, que terminó 2-3 a favor del equipo del delantero, 18 años después continúa haciendo historia. 

 

 

Pero, ¿por qué equipos pasó este futbolista? El ídolo del Galatasaray, que estuvo durante muchos años en el equipo, durante tres etapas diferentes, logró la suma de 297 goles con la camiseta del club de Estambul. Sin embargo, su debut deportivo se dio en el Sakayarspor en 1987, cuadro en el que comenzó a proyectarse como uno de los mejores atacantes del país. También tuvo un paso por el balompié italiano en escuadras como el Torino, a la que llegó en 1995, el Inter de Milán en 2000 y el Parma en 2001. Otro equipo en el que tuvo participación es el Blackburn Rovers de Inglaterra, en el que jugó 9 partidos durante 2002. 

 

Tras su retiro del fútbol en 2008, el jugador incursionó en la política de su país, formando parte del partido AKP en 2011, liderado en ese entonces por el actual presidente del país, Recep Tayyip Erdogan. Pero, tras varios escándalos de corrupción, el ex-futbolista decidió apartarse de su cargo, y cuando pensaba que su vida continuaba tranquilamente, llegó lo complicado pues su padre fue encarcelado, la boutique de la esposa fue apedreada y sus hijos fueron acosados, todo por una aparente “traición” al gobierno. 

 

Por esta razón, Sukur tuvo que emigrar a Estados Unidos y en 2015 colocó una cafetería, la cual tuvo que cerrar debido a que un aficionado se tomara una fotografía con Hakan y fuera encarcelado por este acto. Posterior a ello, el ex-futbolista recibió una orden de detención, por “pertenecer a un grupo terrorista armado”, a lo cual respondió que "no me queda nada en ninguna parte del mundo. Erdogan me quitó todo, mi derecho a la libertad, el derecho a explicarme, a expresarme, el derecho al trabajo".

 

Ahora, unos años después, y con las dificultades laborales que ha sufrido, Sukur se dedica a ser conductor de Uber en Washington y a vender libros para mantener a su familia, pues es el único recurso que le queda para trabajar honradamente. Y ya que se dio a conocer su historia, aprovechó para enviarle un mensaje a Erdogan: “Regrese a la democracia, la justicia y los derechos humanos, sea alguien que esté interesado en los problemas de las personas, conviértase en el presidente que Turquía necesita", esto manteniendo la esperanza de algún regresar a la tierra que lo vio crecer no solo personal sino deportivamente. 

Estadios de fútbol con nombres extraños

Los espacios deportivos se han caracterizado por estas peculiaridades
Entre los muchos aspectos que identifican a un equipo y a su hinchada, se encuentra el nombre que tiene su estadio, puesto que este se convierte li...

Estadios de fútbol con nombres extraños

Los espacios deportivos se han caracterizado por estas peculiaridades
Entre los muchos aspectos que identifican a un equipo y a su hinchada, se encuentra el nombre que tiene su estadio, puesto que este se convierte li...