- Foto Cortesía de: Arsenal FC

“El primer partido lo jugué con resaca y marqué hat-trick”: la confesión de un ex Arsenal

El exdelantero confesó que llevaba una vida descontrolada

Resulta difícil creer que un futbolista profesional sea capaz de aceptar jugar un partido en uno de los grandes equipos de la Premier League mientras tiene secuelas de la fiesta de la noche anterior, pero no es imposible. Jermaine Pennant, exdelantero de los Gunners, confesó que por sus excesos llegó incluso a llegar con resaca a su primer partido en el club.

Después de haber pasado varios años en el Arsenal y ser apenas tenido en cuenta en las convocatorias, pero sin muchos minutos, en mayo de 2003 Arsene Wenger le dio la oportunidad de hacer su debut como titular en la Premier League. Sin embargo, como confesó el mismo Pennant, ese día tenía resaca por la fiesta de la noche anterior, sumando a sus constantes problemas de indisciplina en los Gunners.

“Mi estilo de vida en ocasiones me salió caro, pero otras no tanto. La noche anterior a mi primer partido como titular en el Arsenal salí de fiesta. Desayuné en un McDonald’s y jugué con una resaca terrible, pero marqué un hat-trick”, confesó el exjugador, en entrevista con El Periódico de Aragón.

El partido al final lo ganó el Arsenal por 6-1 ante el Southampton, pero la suerte no siguió de lado del exdelantero, pues ese mismo año fue cedido al Leeds United, donde sí logró tener minutos y se convirtió en una ficha clave del club, pero terminó regresando al cuadro de Wenger al final de la temporada.

Años más tarde, después de pasar por el Birmingham City, el Liverpool y el Portsmouth en el fútbol inglés, en julio de 2009 fue fichado por el Real Zaragoza de La Liga, pero, nuevamente, sus fiestas e indisciplina fueron protagonistas, incluso, el mismo Pennant confesó que en su estadía en el fútbol español le importaban más las fiestas que su permanencia en el cuadro de Aragón.

"Me costó adaptarme a la cultura española, en especial a la hora de la siesta. Recuerdo que buscaba restaurantes para comer y estaba todo cerrado, entonces terminaba comiendo en Burguer King. Era como salir entre estudiantes, todo el mundo era muy joven. Por eso aprovechábamos los viajes. Una vez que jugamos en Sevilla teníamos noche de hotel antes de volver y después del partido salimos por la ciudad y no estuvo nada mal", confesó.

Además, relató cómo le mentía al club español para poderse ir de fiesta, aunque no siempre le salió bien, pues en una ocasión tuvo que pagar hasta 150.000 euros, lo que equivalía a un mes de su salario, por haber salido de rumba.

"Una vez le dije al club que me tenía que volver a mi casa con la familia para resolver unos temas personales y me dieron permiso, pero en vez de eso me fui con mis amigos de Inglaterra a Marbella. Fueron unas noches increíbles, pero no salió bien. Perdí el vuelo de vuelta, falté a un entrenamiento y la prensa se enteró de que había estado ahí. Me pusieron una multa de 150.000 euros, el salario de un mes. Me lo merecía", confesó.