- Foto Cortesía de: superdeportivo.com

Fernando Cavenaghi: El ídolo de todos.

Hace unos días “El Cavegol” tuvo su partido homenaje. Merecido reconocimiento para una persona que logró todos sus sueños futbolísticos.

Corría el año 2015 y un hombre de 31 años que empezó su carrera en las inferiores de River Plate, levantaba la Copa Libertadores como capitán, logrando así el deseo más grande de su vida y el broche de oro a una carrera llena de goles. Ese hombre se llama Fernando Cavenaghi, un jugador que con su futbol y su forma de ser trascendió los colores de River para convertirse en ídolo de todos.

Fernando Cavenaghi o “el torito” o “el cavegol” como se lo conoce en el mundo del fútbol, llegó a River en el año 1996. Con tan solo 12 años dejó Chacabuco para mudarse a Buenos Aires y enfocarse en, lo que soñaba, sería su futuro: ser jugador profesional de fútbol.

Centrodelantero, derecho, de buen porte y gran olfato goleador debutó en primera de la mano del Tolo Gallego. En la Copa Libertadores del 2001 y contra Guaraní, ingresó en el segundo tiempo y convirtió un gol y asistió a Saviola en otro. Alternó durante algunos meses en Primera hasta que en el año 2002 tuvo la gran oportunidad de la mano de Ramón Díaz, ese año se consagró campeón del Torneo Clausura y goleador del torneo con 15 goles.

Fernando jugó en River hasta el 2004, año en el que sus goles y su rendimiento llamaron la atención de varios equipos Europeos pero fueron los dólares rusos y el Spartak de Moscú los que pudieron finalmente hacerse con sus servicios. “Cavegol” dejó la institución de Nuñez con 3 títulos y 72 goles en 121 partidos, un promedio espectacular de 0,59 goles por partido.

En esos años en River, llamó la atención de los seleccionadores argentinos juveniles y disputó el Sudamericano Sub-20, en el cual se coronó campeón y goleador compartiendo equipo con jugadores como Tevez y Mascherano. Luego disputó también el Mundial Sub-20 del 2003 en Emiratos Arabes obteniendo el cuarto puesto y siendo el goleador del campeonato con 4 dianas junto a otros 3 jugadores.

El torito llego a Rusia siendo el fichaje más caro en la historia del Spartak de Moscú. Su paso por el club ruso no fue el mejor, en dos años y medio en el equipo, disputó 57 partidos y convirtió 13 goles. Un cambio de técnico lo relegó al banco de suplentes y la hora de cambiar de equipo se precipitó. Así fue que el Girondins de Bordeaux apareció en el horizonte y Cavenaghi volvería a renacer de la mano de este equipo francés.

A principios del 2007 Fernando llega al equipo galo y rápidamente logra meterse en el corazón de los hinchas. En Bordeaux, en apenas 3 años, el cavegol consiguió 5 títulos y convirtió 46 goles en 105 partidos, siendo elegido, además, como el mejor jugador extranjero de la Ligue 1 en el año 2009.

Luego de su salida del equipo francés, Cavenaghi pasó 6 meses en Mallorca y 6 meses en el Inter de Porto Alegre, equipos en los que no brilló como quisiera. Este breve bajón futbolístico hizo que en su cabeza empiece a dar vueltas la posibilidad de un regreso a la Argentina. Esas posibilidades se convirtieron en realidad cuando su amado River Plate descendió a Segunda División y el cavegol supo que tenía que volver para regresar al club de sus comienzos al lugar que se merecía.

Es entonces cuando en el año 2011, regresa a River Plate a jugar en segunda división. Con una primera rueda brillante y una segunda parte alternando con Trezeguet en la delantera, consigue el tan ansiado ascenso a Primera División siendo capitán y goleador de River con 19 goles en 38 partidos. Cuando todo parecía encaminarse y daba la sensación que Cavenaghi jugaría el resto de su carrera con la banda roja, problemas con Almeyda y Passarella, en ese momento técnico y Presidente respectivamente, lo dejan fuera de la plantilla y debe irse sin poder disfrutar el sufrido ascenso.

Luego de su salida de River, recaló en Villarreal en donde convirtió apenas 5 goles en 20 partidos y partió rumbo al Pachuca mexicano, equipo en el que jugo un total de 27 partidos aportando 8 goles.

Corría el año 2014 cuando Fernando Cavenaghi acordó su llegada nuevamente a River Plate para ponerle el broche de oro a su carrera. Fue con Gallardo como técnico que logró obtener la Copa Sudamericana 2014 y seis meses más tarde lograría su máximo sueño en el fútbol, levantar la Copa Libertadores con el club de sus amores. En esa tercera etapa disputaría 53 partidos y convertiría 23 goles. Una vez terminada la Copa, Fernando arregla su desvinculación convencido que ya no tenía sueños por cumplir con River y viaja hacia Chipre para cerrar su carrera en el Apoel Nicosia de ese país, culminando el torneo como máximo goleador de la Primera División de Chipre.

Con apenas 32 años pero con una rodilla que lo tenía a maltraer y habiendo cumplido todos sus sueños en el futbol, Fernando Cavenaghi decide retirarse de la actividad profesional. Hace pocos días tuvo su merecido partido homenaje en un Estadio Monumental repleto de hinchas millonarios que cantaron y alentaron a uno de sus ídolos modernos.

Fernando Cavenaghi poderoso centrodelantero, poseedor de un olfato implacable frente a la portería y autor de más de 200 goles en su carrera será recordado no solo por ser un excelente jugador de futbol, sino por no haber olvidado nunca sus raíces y por haber dado la cara en el club que lo vio nacer cuando éste más lo necesitaba. El gordo, el torito, el cavegol, símbolo riverplatense e ídolo de todos.

@santislosada

Al fin ganó Barcelona SC

Triunfo sufrido, pero triunfo al fin
Barcelona logró su primera victoria en el campeonato ecuatoriano de fútbol al vencer 3-2 a El Nacional, en el estadio ...

Atlético Mineiro se hace con el campeonato Mineirao

El Mineiro derrotó a Cruzeiro por 2-1 y se quedó con el título del estado
Dueño de la mejor marca de la primera ronda del Campeonato Mineiro, el Atlético-MG coronó su paseo brillante, ganando el t&iac...

Previa: Jaguares VS Nacional

Duelo para mantener la categoría o la jerarquía
El domingo en el Estadio Jaraguay de Montería, Nacional visitará a un Jaguares lleno de necesidades hablando del descenso a la segund...