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La Copa es para el Rey

Otra título para el Barça

En una fecha poco común mientras algunos jugaban su jornada liguera, en Madrid, específicamente en el Wanda Metropolitano, se disputaba el primer título de la temporada para los clubes españoles. Ambos entrenadores sacaron a la cancha lo mejor que tenían, muchos de ellos descansados tras los duelos de entresemana. Claro, eso sí, en el caso de los andaluces con  una plantilla un escalón por encima en cuanto al agotamiento de las piernas de sus futbolistas en comparación a las también desgastadas del Barcelona.
Los de Valverde comenzaron el partido conectados desde el minuto inicial, robándole totalmente la iniciativa a un Sevilla que en el primer cuarto de hora lo único que podía hacer es correr tras el balón. Iniesta, Rakitic, Messi y Cotinho le escondían la esférica a sus contrarios e inclinaban el campo, jugándose exclusivamente en la mitad ofensiva culé. El primer susto para los de Montella fue al minuto 8. Los genios no creen en distancias, por lo que Messi le pegó con toda la intención a un balón parado que si no es por la mano de Soria hubiese entrado por to9da la escuadra.
El control culé tenía que verse reflejado en el marcador con al menos una diana, lo que cumplió Luis Suárez al minuto 14 tras asistencia de Coutinho. Fue una jugada en la que el iniciador sorprendentemente fue Silessen que con toda la intención, vio la defensa del Sevilla adelantada, pegó un zapatazo largo al cual el brasileño llegó sin problemas, metiéndose en el área y sirviéndosela cómodamente al segundo palo al uruguayo para que goleara a placer. 
Los siguientes minutos anduvieron por la determinación del Barça a controlar el juego y a los hispalenses a darse cuenta que estaban en una final y debían comenzar a desperezarse. Aunque el despertar del Sevilla parecía que estaba cerca de llegar, la realidad mostró que era un simple espejismo. Las mejores opciones eran para un único equipo, el culé. Al 28 avisaba Andrés haciendo lo que no es inusual, disparar, pero su remate fue a la madera. Bastó un pestañazo para que el trofeo comenzara a teñirse de un mismo color. En el 31 una excelente combinación de los blaugranas culminaba con el 0-2. La redonda pasó por los botines del Iniesta que habilitó a Jordi Alba y esté dándose el lujo de realizar un taconazo puso a Leo en condiciones inmejorables para batir nuevamente a Soria.
Media hora de juego, un único dueño. El guardameta holandés del Barça se iría siendo tan espectador como lo eran Correa, Vázquez, Sarabia y Muriel, todos ellos inexistentes en una primera mitad en la que aún al Sevilla parecía que le quedaba por sufrir algo más. Esta sentencia la terminó confirmando nuevamente el punta charrúa. Cinco minutos antes del final los azulgranas, por ADN, al recibir una tímida presión sevillista, supieron como casi siempre salir con elegancia desde atrás y cuando el balón cruzó la mitad del campo se dejó querer por el Uruguayo y Messi, devolviéndole este último a Luis Suárez con un pase magistral para que su vecino controlara, ejecutara y pusiera en la pizarra el 0-3. Total justicia a lo visto en la cancha dejando muy encarrilada otra corona catalana en este torneo. 
Por razones lógicas la segunda parte comenzó con un Sevilla dispuesto a descontar lo antes posible aunque sinceramente, viendo la única respuesta de Montella, introduciendo a Sandro por Correa, las opciones parecían igual de reducidas. Con espacios dejados por la desconcertada saga andaluza, no se podía esperar menos que los catalanes abultaran más el pizarrón. Al minuto 51 el fútbol premió lo hecho hasta el momento por el número 8 culé. Tras una recuperación de Suárez, otra vez una serie de toques muy rápidos se juntaron Leo y Andrés, privilegio de esta época, dejando el 10 argentino que el capitán azulgrana se anotara su diana con una definición casi sin ángulo, lujo de crack. La noche se le estaba haciendo muy larga al Sevilla.  
Por si no había dudas tras lo visto en el primer tiempo, a falta de media hora para el final los catalanes ya podían celebrar. El Barça tocaba, se recreaba, hacía ver más impotente al Sevilla que no encontraba respuestas a una de las mejores versiones culés de la temporada. Para colmo de males la fiesta azulgrana no frenaba ahí. Al minuto 69, Coutinho desde los 12 pasos volvía a poner el balón dentro de la portería defendida por David Soria.
En el tramo final un juego abierto en el que el Barça se veía relajado, pensando en el doblete, mientras que la frustración era presa de un elenco hispalense al que sus seguidores desde las gradas veían con lágrimas en los ojos. Lo más relevante en los últimos minutos ocurrió al 87, cuando daba entrada Valverde a Dennis Suárez para una vez más ver salir ovacionado del campo a Andrés Iniesta, incluso hasta por el público rival, reconociendo la trayectoria de uno de los más grandes a la hora de pisar el verde. Trigésimo título copero para los culés que además ganan por primera vez cuatro de forma consecutiva, mostrando que son por mucho los reyes de este evento. 
Once del Sevilla: David Soria, Navas, Lenglet, Mercado, Escudero, Banega, N’Zonzi, Correa, Vázquez, Sarabia y Muriel.
Once del Barcelona: Cilessen, Sergi Roberto, Umtiti, Piqué, Alba, Busquets, Rakitic, Coutinho, Iniesta, Messi, Suárez. 
Árbitro: Gil Manzano.
Estadio: Wanda Metropolitano.

 

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