- Foto Cortesía de: Daily Mirror

Los problemas (y fantasmas) del Manchester United trascienden el vestidor

Después del retiro de Sir Matt Busby en 1969, dejó la responsabilidad a uno de sus hombres de mayor confianza, Wilf McGuinness, uno de sus ex-jugadores y quien en ese momento estaba a cargo de las reservas. Una temporada y unos meses después, Sir Matt tuvo que bajar las escaleras y tomar otra vez al equipo para evitar un desastre mayúsculo.

El irlandés Frank O’Farrell fue el siguiente en intentar tomar las riendas de un club que hace unos años era casi completamente operado por Sir Matt Busby. Frank metió al United en problemas de descenso y el club volteó a un hombre de un ego tremendo, Tommy Docherty, para revertir la situación. Y la revirtió esa temporada, solo para descender la siguiente tras una derrota 1-0 ante Manchester City. El gol lo hizo Dennis Law, para dar vuelta al cuchillo. La foto común: Sir Matt Busby saliendo, con la cabeza abajo, de Old Trafford.

Docherty ascendió al club en su primer intento y lo llevó a la final de la FA Cup en dos ocasiones, donde perdió vs Southampton y venció a Liverpool. “Si me hubieran dejado más tiempo”, declaró después el ex-técnico, “los trofeos hubieran desfilado”. Quizás, si ‘El Doc’ (como era conocido) y la entonces esposa del fisioterapeuta Laurie Brown, Mary Brown, no hubieran comenzado una aventura romántica, ese hubiera sido el caso.

Luego vinieron Dave Sexton (cuyo mayor logro fue quedar 2º) y Ron Atkinson que llevó al club a ganar 2 finales de FA Cup en 3 años, pero luego se derrumbó y el club volvió apostar por otro escocés, Alex Ferguson. La foto común: Sir Matt Busby, saliendo, con la cabeza abajo, de Old Trafford. Hasta ese momento, nadie realmente había podido con la presión de sacudirse el fantasma de Sir Matt. Incluso los ganadores de Atkinson eran un equipo, como su entrenador, envuelto en alcohol.

Incluso con Ferguson a cargo Sir Matt Busby siguió yendo a Old Trafford, pero conforme su compatriota comenzó a acumular medallas el fantasma se fue borrando. Pero fue tan fuerte la marca que dejó otro fantasma.

Desde el retiro de sir Alex Ferguson en 2013, parecería que todos sus herederos pierden la cabeza después de unos meses. El mismo David Moyes es un caso de análisis extensivo, pues hasta antes de hacerse el heredero era un entrenador respetable, con un trabajo sólido y candidato constante a entrenador del mes en Inglaterra. Ahora, es mejor recordado por líneas como “dos, tres, cuatro times” y comer papitas en las gradas cuando su equipo va 2-2 en casa en el minuto ’83 con un hombre más.

Después de él vino Louis van Gaal, un hombre con todas las condecoraciones, un muy buen mundial de 2014 como entrada y fichajes de talla internacional como Ángel di María y Radamel Falcao. El holandés se dio cuenta de que no podía hacer todo y el club no podía seguir operando todo lo futbolístico a través de la figura del DT del primer equipo, algo que su predecesor intentó sin ningún éxito.

Van Gaal cambió roles y estructuras dentro del club, como lo ha hecho en tantos lados, y el club volvió a tener un poco de forma. El holandés trajo la FA Cup para cerrar un par de temporadas de fútbol aburrido, tedioso y un infinito y decadente calendario llenos de 1-0, 0-0 y 0-1. Como Tommy Docherty, ganó la FA Cup un sábado y se fue un lunes.

Hasta entonces, Ferguson solamente se había mantenido, como Sir Matt, saliendo con la cabeza abajo, de Old Trafford.

Por fin, las monedas cayeron donde muchos habían fantaseado: José Mourinho. El portugués siempre ha tenido una relación amor-odio con los aficionados del United pero traía consigo el incuestionable palmarés y conocimiento completo de la EPL como para combatir la propuesta de dinastía de Guardiola, como lo hizo antes en España.

La directiva le ha traído a Paul Pogba, Romelu Lukaku, Nemanja Matic, Eric Bailly, Victor Lindelof, Alexis Sánchez, entre otros, pero también ha fracasado en ayudar a recomponer la plantilla en mayor extensión. Todavía se encuentran jugadores como Marcos Rojo, Chris Smalling, Matteo Darmian, y otros que si bien tienen un buen valor en la rotación a largo plazo, no son opciones top. El United necesita opciones top.

Si bien se lograron los objetivos de la primera temporada, con tres trofeos nuevos en las vitrinas y un regreso esperado a Champions League, el United parecía volvería a competir en las altas ramas de Europa. Incluso, Sir Alex Ferguson pasó de estar solamente en las gradas a ver los entrenamientos, saludar a los jugadores en el vestidor y hablar mucho con Mourinho, según recuenta José. El primero en darle la bienvenida al fantasma.

Para este verano, la temida tercer temporada de José Mourinho, Ed Woodward le trajo un portero como agente libre, un lateral prometedor para futuro e invirtió en Fred, un mediocampista. Pero así como alguna vez el United evidentemente necesitaba un medio y no lo fichaba mercado con mercado, ahora pasó la malaria a la central.

Vale la pena mencionar que el portugués ya no cuenta con Rui Faria, quien lo acompañara fielmente en todos sus cuerpos técnicos. Su lugar ahora lo ocupa, debutando en el rol, Michael Carrick.

No es que parezca que todos los centrales le han querido mandar un mensaje a Mourinho después de estar buscando desesperadamente una horda de jugadores en su posición, pero tampoco NO lo parece. Bailly, Lindelof, Smalling, Jones, todos han pasado momentos humillantes en dos partidos. Mourinho nunca había registrado un 0-3 en casa y David De Gea no está en la forma en que podía hacer pasar todas esas fragilidades defensivas con la capa de Superman.

Y así, sin certeza en toda la parte baja del equipo, el plan de juego de Mourinho, el que lo ha llevado a recolectar un palmarés histórico y legendario, pierde su esqueleto, la mera razón de su existencia.

Contra Tottenham, Mourinho puso a Ander Herrera como un tercer central para aliviar la presión alta de los Spurs y establecer una presión desde tres cuartos de cancha ellos mismos. Funcionó y el United mandó a Harry Kane al vestidor con una tarjeta amarilla, un toque en el área y ningún disparo a portería. La presión también dejó a Lukaku con Lloris detrás de él, en el suelo, y la portería abierta, pero también se fue al vestidor 0-0. La rabia de la primer falla le hizo querer desquitar en un pase en diagonal de Shaw unos minutos más tarde, pero el contacto necesitaba precisión. De haber anotado el primero, habría tenido, quizás, la calma para meter el segundo.

Pochettino solo tuvo que cambiar el discurso para el segundo tiempo y expuso al United en todas sus fragilidades defensivas y ofensivas. Para el minuto 60, José Mourinho había hecho sus 3 cambios, incluyendo a Alexis y a Fellaini (pero no a Rashford) pero sin lograr establecer un control que llegara a ser abrumador contra un equipo que sabía cómo hacer su trabajo y lo ejecutó con calificación de 10.

Después del partido, Mourinho salió de la conferencia de prensa recordándole a todos que 3 fueron los que le metieron, pero 3 títulos de EPL tiene también y todos los demás entrenadores combinados apenas alcanzan 2, un argumento que curiosamente trae a flote ahora que no están Wenger (a quien tanto violentó por vivir de resultados antiguos) o Ferguson, quien nunca tuvo que mencionarlo. Ante una horda de entrenadores nuevos en la Liga, José fue por su última patada.

Y el ambiente se mantiene tenso. La directiva parece distante del entrenador. Woodward, al parecer, evitó una junta con Mourinho durante la pretemporada “porque estaba sumamente ocupado”. La pregunta es, ¿Woodward ha evitado desembolsar los millones porque no confía plenamente en Mourinho?

Se sabe que José no quiere a Martial en el equipo, pero fuentes cercanas al club dicen que Woodward le ha ofrecido al francés un nuevo contrato por 5 años. ¿Está dispuesto también a sacrificar a Pogba, uno de sus fichajes estrella, sin confiar plenamente en el entrenador a cargo?

Se habló hace poco de la instauración de una figura que mediara entre Woodward y Mourinho, un director deportivo o director de fútbol. Sin embargo, y ante los problemas que ha tenido el portugués con este tipo de figuras en todos sus equipos anteriores, el club no ha tomado una decisión. ¿Cuál es la jugada real de Woodward?

Para ser apenas el inicio de la temporada, el Manchester United parece estar ya en instancias avanzadas de una guerra civil.

Twitter: @JhairChancafe10