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¿Lucha de egos entre clubes y Acolfutpro para ajustar salarios?

Los equipos colombianos siguen buscando medidas para afrontar la crisis económica

El coronavirus en el mundo no aqueja solamente a la salud pública, la economía también se está viendo muy afectada por la pandemia que provocó la cancelación de un sinnúmero de eventos y, como era de esperarse, la mayoría de las ligas profesionales se detuvieron para contener la propagación del COVID-19, generando así también una serie de consecuencias económicas para los equipos.

Colombia no es la excepción, los presidentes de algunos clubes ya han anunciado medidas y otras propuestas para asumir la recesión económica que se viene a causa del parón deportivo, que para muchos se extenderá hasta principios de mayo, con lo que el dinero de patrocinadores, taquillas, entre otros ítems, no se verá reflejado en las cajas de los equipos colombianos.

Santa Fe, por su parte, en cabeza del presidente Eduardo Méndez, tienen una propuesta que causó gran revuelo, sobre todo por haber sido publicada en las redes sociales del club para preguntar la opinión de los hinchas, algo que, para muchos, fue una forma de presión para que los jugadores aceptaran. Lo que la junta directiva cardenal busca es que los futbolistas se reduzcan los salarios a causa del coronavirus y el mal momento económico que pasa la institución.

“Hay que establecer qué es lo que nos permite el Gobierno, la junta directiva de Santa Fe no va a actuar en contra de las disposiciones legales. Debemos tener en cuenta que este es un gremio que está muy golpeado y con esta epidemia se ve mucho más afectado”, dijo el presidente Méndez en entrevista con Blu Radio, con lo que la polémica aumentó, teniendo en cuenta que para muchos fue presionar a los futbolistas, quienes, según contó el dirigente, ya conocían la propuesta.

Mientras tanto, en Millonarios las medidas son distintas. El presidente Enrique Camacho ha explicado en varios medios de comunicación que la idea de los accionistas del equipo es que se mantengan los salarios de los jugadores y todos los empleados de la institución, pero, por ahora, solamente al 85% de empleados  se le pagaría el sueldo completo, mientras que el 15% restante, que son los de más altos honorarios, se les difiera en pagos para que se cancele la totalidad cuando la economía del club esté mejor.

Acolfutpro, por su parte, publicó un comunicado en el que se quejó y rechazó que presidentes de los clubes estén proponiendo esto. Para el presidente Carlos González Puche, los salarios de los jugadores deben estar dentro de un presupuesto anual desde el comienzo, por lo que las propuestas no deberían ser ni siquiera una opción cercana, ni siquiera por el momento de salud pública que vive el país y la liga.

¿Qué hay detrás de todo esto? Una lucha de egos
Para muchos suena lógico que los jugadores en este momento aporten a la economía de los clubes rebajándose los sueldos, teniendo en cuenta que por más de un mes no va haber actividad de ningún tipo, a causa de la cuarentena nacional que decretó el Gobierno y que busca que los casos de contagios por COVID-19 bajen, pues ya se acercan al medio centenar en Colombia.

No obstante, dentro de lo que tiene que ver con la liga y la economía de los clubes, parece ser que el tema de sueldos va más allá que acceder a ayudar en medio de la crisis económica.

Hay que recordar que los clubes y la Dimayor nunca han reconocido a Acolfutpro como una asociación establecida de y para los futbolistas. En noviembre del año pasado, los jugadores estuvieron cerca de entrar a un paro y detener el funcionamiento de las competiciones, algo que no se dio finalmente.

Entre las cosas que pedían los jugadores y Acolfutpro era quitar las multas de 8 y hasta 40 millones de pesos que están establecidas en el reglamento de la Dimayor, en cosas como simular un golpe en la cara y quitarse la camiseta en la celebración; esto porque a algunos jugadores les descontaban del sueldo directamente.

Otra petición era el ajustar mejor el calendario del campeonato para tener más tiempo de vacaciones con sus familias. Eso, entre muchas más otras cosas, querían negociar. Sin embargo, ni la Dimayor ni los clubes nunca se quisieron sentar.

Ahora, con la situación actual del país y la economía que se está viendo afectada en todos los equipos, son las juntas directivas y los dirigentes quienes les piden ayuda a los jugadores en esta crisis. Por supuesto algunos jugadores se acuerdan del pasado y les molesta que ahora si les hagan peticiones cuando antes no lo escucharon.

 

De otro lado, está claro que muchos clubes colombianos están en dificultades desde antes del coronavirus. Millonarios por ejemplo había pedido un adelanto a Cafam, uno de sus patrocinadores. Algunos futbolistas si considerarían rebajarse el sueldo, pero no en el porcentaje que quieren los clubes y consideran que se están aprovechando de la situación.