- Foto Cortesía de: CSF

La Conmebol en contra del Fútbol Mundial

Los calendarios de las renovadas copas continentales sudamericanas ponen a la Conmebol en el ojo de la tormenta. ¿Innovación o Incapacidad?

La Confederación Sudamericana de Fútbol decidió a finales del año pasado lo que todo el mundo del fútbol pedía hace años: renovar las copas continentales modificando los calendarios y los formatos de competición. Asemejar el modelo a las competiciones europeas como la ultra competitiva Champions League y también a la deseada Europa League. Pero como es de esperar no puede la Conmebol hacer una bien, sin hacer dos mal.

Lo primero que se anunció fue que el formato de las copas pasaba a ser anual y que los equipos que jueguen una competición no podrían jugar la otra. Ambas modificaciones son exactamente lo que la mayoría del público esperaba, pues ver siempre a los mismos equipos jugar ambas copas, achicaba la posibilidad de crecimiento de los equipos que no eran campeones. Por Argentina, River y Boca anotados en todas las ediciones, por mérito o por decreto pero anotados en todas las competiciones, Nacional y Peñarol por Uruguay, también, y así en todos los países. La tendencia debía cambiar y eso era una buena decisión de la Confederación. Con respecto a que las Copas sean anuales, todos pensábamos que eso iba a permitir a los equipos y jugadores descomprimir los calendarios que entre ligas nacionales, copas continentales, domésticas y convocatorias a selecciones hacían que los jugadores, aún cuando sus equipos no llegaran a instancias definitorias, jugarán infinidad de partidos por semestre, en desmedro del físico y del rendimiento de los equipos.

Todos pensamos que imitar el modelo europeo en calendario y competición había sido un gran acierto de la Conmebol pero no. La Confederación Sudamericana tenía una sorpresa guardada y es que las Copas serían anuales en año calendario, es decir, de Febrero a Diciembre y no agosto a mayo como en Europa. Los argumentos del porqué se plantean de esta manera, obviamente no existen, simplemente creemos que se trata de una diferenciación con el calendario del fútbol mundial para intentar innovar. Aún entendiendo que algunas Ligas como la Brasilera, la colombiana o la uruguaya ajustan su calendario al año Enero – Diciembre, no se puede dejar de pensar en varios factores que convierten esta decisión en un error más de una de las confederaciones continentales de fútbol más cuestionada en materia de corrupción, organización y capacidad.

En primer lugar es imposible analizar esto sin afirmar que el fútbol sudamericano es un fútbol exportador de jugadores, es decir, que mas temprano que tarde, los jugadores de mejor rendimiento en competiciones domésticas rápidamente son captados por grandes o chicos del fútbol europeo indistintamente. Basta con mirar los planteles de los equipos de las primeras ligas europeas para ver plantillas plagadas de jugadores sudamericanos: de los descollantes y espectaculares, de los buenos y en algunos casos de los otros.

Por tal razón y teniendo en cuenta que en Europa los libros de pases se abren de Junio a Agosto (y es en este lapso en la que los equipos realizan las grandes inversiones para luego en el mercado invernal corregir con alguna incorporación de mediana a pequeña), la Conmebol con sus decisiones pone en jaque a equipos y jugadores. Si un equipo de buen pasar en alguna Copa pretende mantener el plantel todo el año, pierde negando las posibles ventas o por el contrario, si pretende vender, pierde deportivamente porque se le desarma un equipo de buen pasar.

Los jugadores también entran en la disyuntiva de quedarse en su equipo a terminar el gran torneo que todos quieren jugar y rechazar tal vez una oportunidad única en su vida de jugar en el fútbol de más alto nivel mundial y conseguir una mejora económica en su contrato o dejar a su equipo diezmado a mitad de un torneo y partir al viejo continente en busca de un crecimiento deportivo y económico. Por estos motivos, para los equipos participantes de ambas competiciones, sus jugadores e incluso para la competición, la decisión de anualizar de esta manera la copa resulta deportiva y económicamente perjudicial.

De la misma manera, analicemos la parte deportiva. Un equipo juega la primera parte de la Copa con un plantel y debe jugar las etapas definitorias del torneo con un plantel distinto, puesto que generalmente en ese período de mitad de año es cuando más altas y bajas tienen todos los equipos del mundo. Y si a esto le sumamos que todas las copas de selecciones nacionales: Copa América, Euro, Copa del Mundo, Juegos Olímpicos, etc., se disputan entre los mismos meses, cada cierta cantidad de años, las Copas van a tener unos parates excesivamente largos que sin duda van a afectar el rendimiento de los equipos y por lo tanto el nivel futbolístico de la Copa.

Desde hace años que se duda de la idoneidad de los dirigentes Sudamericanos, son cuestionados por los propios jugadores, por Directores Técnicos y periodistas. Las acusaciones de corrupción vigentes y las decisiones sin análisis, no hacen más que alimentar la afirmación que cada vez suena con mas fuerza y es que a la Conmebol no le faltan dinero ni ideas, no le falta fútbol ni sponsors, a la Conmebol lo que le falta es honestidad, gestión y sobre todo, capacidad.

@santislosada