- Foto Cortesía de: ('mundodeportivo.com',)

¿Problema de estilo o de esquema?

La vuelta al 4-3-3 está siendo complicada

Cuando muchos auguraban una temporada exitosa en Can Barça, el inicio no está siendo fácil y, en una semana, llama a la preocupación, desde las oficinas hasta las butacas. Otra vez se sacó la cartera para reforzar el fondo de armario, ese que tantas dudas ha dejado en las últimas temporadas y al que se le ha dedicado un gran presupuesto sin la recompensa esperada, ni dentro del rectángulo, ni en clave mercado.

Valverde anda por la segunda temporada que dice en su contrato. Ahora mismo, no es prioridad la tercera campaña opcional, pues vuelve el debate debido a los resultados negativos en los que se ha envuelto el Barcelona en las fechas más recientes. Se trata de una entidad con ganas de ganarlo todo, de ahí que el bache se vea como hecatombe, enfocado principalmente a que el cómo no está siendo acompañado por victorias, por lo que se hace más visible, sobre todo si el estilo es santo y seña, orgullo y bandera.

Injusto ha sido comparar cada Barcelona pos Guardiola con el del entrenador que ahora dirige el Manchester City, porque todos saldrían perdiendo abrumadoramente. Títulos aparte, en aquel entonces coincidieron los actores, el escenario, y el director, haciendo de la puesta en escena una obra alagada, recurrente  e imitada… algo que no volverá. Entonces, la crítica deberá ser escrita en presente, objetiva y valorando la materia que existe.

Pasó Neymar, llegó con su salida el 4-4-2, alternativa del txingurri que derivó en un doblete doméstico, manchado quizás por la noche de Roma y el fin del récord ante el Levante. Con ese esquema los azulgranas no perdieron potencia ofensiva, se ganó en equilibrio defensivo, porque se pobló el medio, especialmente colocándole un compañero a Busquets, en este caso Rakitic, dándole una mano al cinco y la libertad a un “anacrónico” Paulinho, quien iba de área a área, aportando incluso gol. Mientras Dembélé estaba lesionado la Liga pintaba a blaugrana jugándose tan solo la mitad del torneo. No había llegado Coutinho y desde cada punto cardinal se hablaba de un Barça sólido, listo para otra campaña histórica.

Dice el refranero popular que lo que bien funciona no se cambia. Ousmane parecía estar en venta, se anhelaba la vuelta del 4-3-3, se trajo a Vidal y a Arthur, pero de momento las líneas no están trazadas adecuadamente en el verde. El joven galo que lleva el once a la espalda arrancó con furia, lanzando ilusiones vestidas de goles y conducciones endemoniadas, hasta que se atascó en las tomas de decisiones. Su presencia hace muy fuerte el andarivel izquierdo junto a Coutinho y Alba, pero lo que parece un huracán en ataque, se desmorona como castillo de arena en la retaguardia. De ahí, que muchos nos cuestionemos si no sería mejor ver a Ousmane iniciar los partidos desde la derecha, en un 4-2-3-1, apoyando además el carril diestro, espacio en el que Sergi Roberto está prácticamente solo tras cruzar la línea media.

Sinceramente, la alternativa que más valoro mantiene el 4-3-3, pero con el brasileño Philipe de extremo, abriéndole su puesto de interior al chileno Arturo, buscando más sacrificio en las coberturas, aspecto que Ernesto tiene como prioridad. Quizás a priori parezca un once falto de creatividad en la medular, algo subjetivo, teniendo en cuenta que Vidal y Rakitic son figuras que están capacitadas para romper líneas, encontrar el hueco para habilitar a sus compañeros e incluso, aportar llegada desde atrás, agrandando el abanico de opciones en el área rival.

La base del juego, la esencia, no se ha perdido. Se tiene el balón el mayor porciento, lo que ahora se hace menos daño porque se presiona menos en ¾ de cancha, cuesta recuperar tras pérdida de forma rápida y lo que preocupa más, se hace difícil salir del propio campo cuando el rival aprieta, principalmente si Busquets y Messi no están finos. No nos engañemos, ver al Barcelona ya no es aquella oda al fútbol, más si el resultadismo es una epidemia extendida y reclamada luego que suena el pitazo final. Reconducir la nave azulgrana no se vislumbra tan complejo, hoy. Claro, para ello, Valverde tendrá que despojarse de rumores externos, de preferencias personales y darse cuenta que tiene una plantilla abocada al triunfo, siempre y cuando no confunda rotar con descansar, priorizar con abandonar.

@cronicarian

Nuevas joyas brasileñas en Europa

La generación Sub 20 de Brasil en el 2017
Que Brasil es una máquina de futbolistas, eso no lo duda nadie. Quizás los resultados no han llegado en forma de títulos en lo...

Nominados al Balón de Oro

Este 2018 ha estado plagado de grandes figuras
Luego de que Luka Modric consiguió el premio The Best, se viene la entrega del Balón de Oro, reconocimiento que da la entrevista Fran...

¿Problema de estilo o de esquema?

La vuelta al 4-3-3 está siendo complicada
Cuando muchos auguraban una temporada exitosa en Can Barça, el inicio no está siendo fácil y, en una semana, llama a la preocu...

Luka Modrić: ¿Por qué ganó el premio "The Best"?

El croata logró romper con una hegemonía
A veces, el trabajo de un mediocampista no es tan valorado como el del resto. A lo largo de la historia, tenemos como leyendas a jugadores de todas...

Vuelve Alca-ser Paco

Su realidad ha cambiado
Tiempo en cancha, confianza de tu entrenador, equipo y liga adecuada. Ahora mismo Paco Alcácer debe sentir que todo esto lo tiene en su mano...