- Foto Cortesía de: @SC_ESPN

Racing y River empataron en un clásico pobre

Fue 0-0 en el Cilindro de Avellaneda, por la ida de los octavos de final de la Copa Libertadores.

Noche fría en Buenos Aires. El Cilindro de Avellaneda está copado. Copado de gente. Y se juega la Copa Libertadores. Octavos de final. El partido de ida. Racing vs. River. El clásico más viejo del futbol argentino. El primero se jugó en 1908. Y el historial lo domina River ampliamente. Pero poco importa quién manda en las estadísticas. Si miramos el historial entre ambos por Copa Libertadores, domina Racing (6 juegos: 2 victorias para los de Avellaneda y 4 empates entre ambos). Dentro de la cancha, pasan los años y se renuevan los jugadores. Si nos guiáramos solo por la estadística, el futbol sería súper previsible. Sin embargo, el candidato a llevarse el juego y la serie es el River de Gallardo, que ya sumó casi 10 títulos bajo su gestión desde que asumió en 2014. Pero Racing se reforzó bien y buscará sostener el favorable historial que tiene contra “Los Millonarios”. Pita el brasilero Anderson Daronco y… ¡Empieza el juego!

 

River luce todo de rojo. Parece Independiente en vez de River. Luce igual que el clásico rival de Racing, que lleva puesta su indumentaria tradicional. Inicio electrizante. Un tiro de Gonzalo Martínez desde afuera del área que sacó Arias y una escalada de Ricardo Centurión en ataque gambeteando a un par de rivales con bicicleta incluida. Martinez Quarta no cayó en la trampa, no tocó al hábil volante de Racing adentro del área. Sino, era penal. Y el partido siguió su curso. A los 14 minutos, el primer amonestado: Martinez Quarta por una patada de atrás a Lisandro López. Tiro libre para Racing que cesó en nada. Y a los 20, un penal en movimiento: corner para River desde la derecha que tira Martínez. Despejan y le queda a Pinola, quien recibe solo en el punto penal y tira de primera. La pelota rozó el palo. Y un minuto después, Bou envió un bombazo ingresando por la parte derecha del área y Armani mandó la pelota al corner.

 

A los 30, Ponzio bajó a Centurión y recibió la amarilla. Y Centurión rodó 4 veces por el pasto. La falta fue en la mitad de la cancha. Y el partido siguió su curso, ya sin la intensidad que lo caracterizó los primeros 20 minutos. A los 38 minutos, Lisandro López paró el juego por problemas en la visión. Luego de unos minutos, continuó en la cancha. En el cese de la primera mitad, Daronco adicionó un minuto y expulsó a Leonardo Ponzio, capitán de River, por doble amarilla. ¿La razón? Una barrida de atrás a Saravia cerca de la medialuna del área del visitante. De esta manera, uno de los emblemas del “Millonario” se quedó afuera del partido de vuelta. Y “La Banda”, a jugar 45 minutos con 10 muchachos. La primera mitad acabó con un suave remate de López a las manos de Armani, tras un pase de Bou en aquel tiro libre sancionado por la falta de Ponzio. Ahora, ambos equipos, a vestuarios.

 

Inició la segunda mitad, con férreas defensas y tibios ataques. Pocas conexiones ofensivas entre los delanteros de ambos equipos. No podían pasar los ¾ de cancha. Al no poder pisar el área, el recurso que todos conocemos es el siguiente: rematar de afuera. Y eso buscó Centurión a los 54 minutos, sin éxito. El 0 en el marcador se rompió a los 63 minutos por un gol de cabeza de Gustavo Bou. Sin embargo, el árbitro cobró un empujón inexistente del delantero de la “Academia”. Así, el marcador volvió a estar 0-0. Y el partido siguió planchado, trabado, debido a que River se agrupaba muy bien en bloque defensivamente. Racing dominaba más la pelota pero la conducción de balón era lenta, de varios toques. Y por los costados, buscando desequilibrar con Saravia o con Centurión para tirar un buscapié para Bou o para López, que pocas veces se realizaba.

 

Centurión salió fastidiado del terreno de juego, a los 75 minutos. Con la cabeza gacha y de manera lenta. Al pasar la línea de cal, aterrizó en el banco de suplentes. Le dieron una botella de plástico, de agua mineral, y la arrojó con mucha furia fuertemente hacia el suelo. Es que no hizo el partido que deseaba. No logró desequilibrar al rival, ni meter una asistencia o algún gol. En su lugar ingresó Jonathan Cristaldo, flamante incorporación de “La Academia”. Y River, con 10 jugadores por la expulsión de Ponzio, se seguía refugiando atrás. Y Racing seguía dominando la pelota pero sin poder penetrar. Los centros y los buscapiés para sus delanteros eran muy forzados y poco efectivos. Cómodamente rechazados por Pinola o por Martínez Quarta.

 

Faltando 2 minutos debido a los 4 de adición, llegaron las chances claras para Racing: un cabezazo de Cristaldo entrando por el palo derecho de Armani, que terminó en corner, y un remate de Guillermo Fernández desde afuera del área que se desvió en Montiel y pasó por al lado del palo derecho del arquero de “El Millonario”. Con la expulsión de Ponzio, River se encerró atrás apostando a un contraataque que nunca llegó y Racing solo pudo penetrar esa defensa con las dos llegadas recién narradas. El partido se trabó y el espectáculo, a fin de cuentas, fue pobre. La electricidad de los primeros minutos fue la antítesis de todo lo que se vio durante el partido. La vuelta de los octavos de final entre estos dos equipos se disputará el 29 de agosto, en El Monumental.

 

Formaciones

Racing (4-1-3-2): Arias; Saravia, Sigali, Orbán, Soto; Dominguez; Zaracho (Solari), Cardozo (Guillermo Fernández), Centurión (Cristaldo); Bou y López. DT: Eduardo Coudet.

 

River (4-3-1-2): Armani; Montiel, Martinez Quarta, Pinola, Casco; Fernández (Enzo Pérez), Ponzio, Palacios; Martínez (Juan Fernando Quintero); Scocco (Zuculini) y Pratto. DT: Marcelo Gallardo.

 

Estadio: Presidente Perón (Cilindro de Avellaneda).

 

Árbitro: Anderson Daronco (Brasil).

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